Recetas de patatas con ajo y perejil y vinagre

PATATAS AL VINAGRE

PATATAS AL VINAGRE

patatas de la sartén con una espumadera, las escurrimos bien y. con el vinagre. y secamos el perejil, pelamos el ajo
Patata rellena de morcilla y manzana Aromatizado de vinagre balsámico

Patata rellena de morcilla y manzana Aromatizado de vinagre balsámico

En el vaso del turmix trituramos el ajoy el perejilcon un poco de aceite hasta que quede muy fino. Le quitamos la piel a la morcilla y la picamos con un cuchillo,la reservamos,pelamos la manzana y la cortamos por la mitad,una la cortamos en gajos,y la otra mitad en daditos pequeños,la reservamos
Falsa mahonesa de ajo y perejil (sin grasa)

Falsa mahonesa de ajo y perejil (sin grasa)

Se acerca el buen tiempo, la estación en la que disfrutamos comiendo ensaladillas, patatas asadas, parrilladas… un montón de platos en los que salsas como la mahonesa y el alioli son un componente más, pero hay dos cosas que a veces pueden reprimir su consumo, por un lado el huevo crudo, tan susceptible a estropearse con el calor, y por otro que son salsas muy calóricas, con muchísima grasa
Skordalia (salsa griega con patatas y ajo)

Skordalia (salsa griega con patatas y ajo)

Ponemos en el vaso el ajoy el perejil. Ponemos en un bol y decoramos aceitunas negras. 500 gramos de patatas cocidas. 1-2 dientes de ajo. 1 manojo de perejil. 2 cucharadas de vinagre blanco. Añadimos el resto de ingredientes y hacemos 10 segundos / velocidad 6
POLLO CON PATATAS AL AJO CABAÑIL

POLLO CON PATATAS AL AJO CABAÑIL

Dar unas vueltas y servir, espolvoreando perejil. de vinagre, remover y echar sobre el pollo una vez que esté dorado
POLLO CON PATATAS AL AJO CABAÑIL

POLLO CON PATATAS AL AJO CABAÑIL

Le damos unas vueltas y añadimos las patatas que teníamos reservadas y un poco de perejil picado.    Pelamos, troceamos y salamos unas patatas que freímos en aceite de oliva

Cachorreñas con patatas al perejil

Se extendió rápidamente entre estos pueblos por dos motivos fundamentales, por una parte por la economía de subsistencia que existía en la zona, que hacía que solo se consumiesen productos de la tierra y por otra debido a la escasez de recursos, las mujeres la consumían un rato antes de salir de paseo, para darle colorido a su cara, por el picante del ajoy el caldo hirviendo