Croquetas de Huevo Duro y Jamón
Carmen Cabrera Fernandez
Carmen Cabrera Fernandez

Croquetas de Huevo Duro y Jamón

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Ingredientes

  • -1 cebolla.
  • - 150 gr. de jamón picado pequeño.
  • - 480 gr. de harina.
  • - 12 huevos duros (yo he conseguido 96 croquetas).
  • - 5 vasos de leche (de los grandes).
  • - 2 vasos de caldo del cocido.

Instrucciones

    Preparación de la receta:

    Cocemos los huevos unos diez minutos, los pasamos por

    agua fría, pelamos y reservamos.

    Picamos la cebolla pequeñita y la freímos en bastante

    aceite.

    A medio freír la cebolla añadimos dos vasos de caldo del

    cocido.

    Añadimos la sal y la pimienta.

    Esperamos hasta que la cebolla se ponga tierna.

    Los huevos los troceamos de un tamaño pequeño. Para

    que queden aún más pequeños, podemos machacarlos un

    poco con un tenedor.

    El jamón lo picamos también pequeño.

    Incorporamos los huevos y el jamón y removemos todo

    bien.

    Añadimos como medio litro de leche y mezclamos todo.

    Cuando esta mezcla empieza a hervir vamos añadiendo

    poco a poco la harina y más leche hasta completar los

    cinco vasos.

    Seguimos removiendo mucho rato para que la masa se

    haga. Si se pega debemos usar nuestro criterio e ir

    echando más harina o leche para que no se pegue al

    perol.

    Tenemos que conseguir que la masa quede suelta, es

    decir no se pegue a las paredes del perol, y también

    doradita sin resecarse para que después las croquetas

    estén tiernas y jugosas.

    Tapar con papel transparente y cuando se enfríe meter

    en el frío y dejar reposar veinticuatro horas.


    Al día siguiente podemos hacer las croquetas:

    Para ello preparamos un plato con huevo batido y otro

    con pan rallado.

    Al del huevo batido, añadimos un chorreón de leche para

    que las croquetas queden aún más jugosas.

    Con una cuchara vamos cortando trocitos de masa. Lo

    metemos en el huevo y luego en el pan rallado. Con la

    mano le damos una forma bonita y las vamos poniendo

    en una bandeja sin que se peguen ni se rompan.

    Si hacemos mucha cantidad, podemos congelarlas y

    tenerlas siempre dispuestas.

    En ese caso es conveniente que cuando vayamos

    haciéndolas, las coloquemos ya definitivamente en el

    recipiente que vaya a ir al congelador, para no tener

    que moverlas y evitar que se estropeen.

    El resultado un entrante delicioso. Pueden comerlas

    tanto adultos como niños ya que sus ingredientes son de

    lo más sano.

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